Cuidado facial con caléndula: rutinas naturales para pieles sensibles e irritadas
Cuando la piel se vuelve antojadiza, cualquier cosa la altera. Un jabón “neutro” que no lo era tanto, un perfume escondido en una crema, el viento seco de enero. En el taller donde preparo productos de cosmética artesanal veo el mismo patrón una y otra vez: pieles que solicitan descanso, fórmulas cortas y activos que no compliquen. La caléndula encaja justo ahí. No soluciona todo, mas acostumbra a hacer dos cosas muy bien: calma y ayuda a que la barrera cutánea se repare co